|
24 Ene
2009
|
La Capilla Sixtina de Oriente
|
|
Texto: Enrique Sancho Oficina de Turismo de Rumanía en Madrid Quien quiera seguir las huellas de Drácula debe iniciar el regreso hacia el sur. Hacia el castillo de Bran, el más draculiano de todos los castillos, con sus empinadas torres góticas, sus retorcidas escaleras, sus siniestros patios y fosos. Pero sería una pena. Porque aunque nada tengan que ver con el Empalador ni con el vampiro, en el norte del país se encuentra la región de Bucovina donde se agolpan más de una veintena de pequeños monasterios, algunos de ellos construidos en apenas tres meses, deliciosamente decorados y pintados por artistas anónimos que trataban de ese modo de transmitir la historia de la religión y sus creencias a los fieles analfabetos, pero que sabían interpretar el arte.
No hay resquicio sin pintar por el que pueda penetrar el Maligno. Las pinturas del exterior cuentan, como en los tebeos, historias reales y mágicas, las del interior, vidas de santos y sus retratos. Las de fuera llevan 400 años soportando la lluvia, la humedad, el frío o el sol potente. Las de dentro, el humo de miles de velas que trasportan los méritos de los penitentes. Pero, sorprendentemente, dentro y fuera las pinturas son luminosas y se mantienen en bastante buen estado.
Todo el conjunto de monasterios está reconocido como Patrimonio de la Humanidad y sin duda es una de las joyas culturales y artísticas de Europa. Alguien definió una sola de sus pinturas –la que representa el Juicio Final en el monasterio de Voronet–, como la "Capilla Sixtina de Oriente". No exageró porque la delicadeza de sus cientos de figuras, la expresividad de sus rostros, la transparencia de sus ropajes y su profundidad pueden competir con la obra cumbre de Miguel Angel. Es imprescindible visitar, además, los monasterios de Sucevita, Moldovita y Voronet, pero hay muchos más: Putna, Arbore, Humor, Slatina, Rasca, Probota, Dragomirna, Baia… un recorrido por el espíritu humano con un misterioso atractivo. Un camino que, incluso sin ninguna devoción ni prejuicio religioso, conmueve el alma. Otros artículos similares
ComentariosDejar un Comentario en Facebook...
Dejar un comentario en nuestro blog...
|
|
|
Chat en línea Buscar en el blogÚltimas entradas
Últimos comentarios
Archivo |
Suscribirse a 















