Nuestros destinos Viajes a Marruecos Información Marruecos

Información de Marruecos

M

arruecos está tan cerca de España, que su distancia podría ser recorrida a nado si las aguas del Mediterráneo lo permitieran. Y pese a todo, se trata de un país sumamente distinto, que destila raíces ancestrales y deja buena constancia de su pertenencia al continente africano. Por ello, visitar ciudades como Marrakech o Casablanca, perderse por su montañosa naturaleza y disfrutar de su cultura, folklore y gastronomía, hacen del mismo un país muy a tener en cuenta a la hora de decidir el próximo destino turístico. A continuación se exponen algunos detalles básicos del mismo.

Mapa_Marruecos

Situación geográfica

E

n el extremo norte de África, colindando con el mar Mediterráneo que lo separa de Europa mediante el estrecho de Gibraltar, se encuentra Marruecos, país africano tan cercano a España como para compartir Ceuta y Melilla. Con estas dos ciudades (españolas pese a estar en el continente vecino) y el Mediterráneo limita al norte, mientras que al este lo hace con Argelia, al sur con Mauritania, y al oeste con el océano Atlántico.

Geografía del país

L

a geografía de Marruecos tiene como claro denominador común un relieve muy accidentado, con una altura media de 800 metros sobre el nivel del mar, y picos de hasta cuatro kilómetros. Por este motivo, los valles y llanuras que permiten una montaña y otra (en especial, las situadas cerca del océano) son las partes más habitadas de un terreno más bien complicado para vivir. De hecho, dos grandes cadenas montañosas se distribuyen la gran mayoría del territorio, dividiéndolo en dos partes bien diferenciadas. Por un lado, a lo largo de la costa mediterránea se alza una sucesión de valles y elevaciones que toma el nombre de Rif, cuya mayor altura es la del monte Tidirhine y sus casi 2500 metros. Domina toda la costa desde el estrecho de Gibraltar hasta la frontera argelina, y a partir de ahí toma forma la cordillera del Atlas, la segunda gran cadena montañosa marroquí que abarca prácticamente toda su geografía, hasta rebasar fronteras y condicionar los relieves de países vecinos. La presencia del Atlas en Marruecos es tan evidente, que se divide en tres secciones en función de la disposición de las correspondientes formaciones que lo componen. De este modo, a su parte más septentrional se la conoce como Atlas Medio, tiene una altura media de 1000 metros sobre el nivel del mar (aunque el pico más alto, Musaau, es de 3200 metros), y llega hasta las costas del Atlántico. La zona central le corresponde al Alto Atlas, cuya mayor elevación la ostenta el Toubhal: más de 4100 metros de altura que lo convierten en el punto más alto de Marruecos. Finalmente, el Anti Atlas ocupa la zona meridional del país, y su máxima altura la marca, con 2500 metros, el macizo de Sarhro.

Clima

MarruecosE

l clima en el país que nos ocupa se caracteriza por una gran variedad debida a sus condiciones geográficas. Lógicamente, en la costa del norte se ve afectado por la presencia de un mar Mediterráneo que suaviza extremos y otorga humedad y lluvias, mientras que en el interior las temperaturas máximas y mínimas se radicalizan con un clima mucho más continental. Por su parte, la zona más cercana al océano Atlántico goza de un clima templado, mientras que la zona del desierto del Sahara que incluye el país cuenta con un clima árido, típico de tales parajes. Traducido en temperaturas, todo ello implica que en Marruecos pueden encontrarse ciudades como Marrakech, con unos 38 grados en verano y mínimas negativas en invierno; o como Casablanca y Agadir, con una media de entre 18 y 20 grados.

Gastronomía

L

a cocina marroquí cuenta con una gran variedad de platos, a la vez que con una serie de costumbres que conviene tener en cuenta cuando se visita el país. Destaca que, por ejemplo, no esté bien visto que los hombres entren en la cocina, o que invitar a alguien a comer sea un acto de agradecimiento, mientras que rechazar un manjar pueda ser considerado como un insulto. Es sabido, por otra parte, que salvo para puntuales platos (el cuscús) no se acostumbra el uso de cubiertos, sino los tres dedos principales de la mano derecha. Pequeños detalles que hay que saber de antemano para poder disfrutar de la riqueza que ofrece la gastronomía autóctona, de dimensiones prácticamente inabarcables. El volumen de menús, variedades e ingredientes se debe, de hecho, a la transmisión oral de las recetas (única manera de difundirlas en una sociedad con importantes registros de analfabetismos), pero también a la gran cantidad de culturas que, a lo largo del tiempo, ha ido pasando por el país y depositando sus tradiciones. Sin embargo, por lo general su factor común es una relativa facilidad en la elaboración de sus platos, y unos precios francamente asequibles en relación a la calidad del producto.

Tajine marroquíPlatos típicos…

P

or supuesto, si hay un plato típico de Marruecos ese es el cuscús, que pese a aparecer como protagonista estrella de todos los menús, es uno de los platos más elaborados de su cultura gastronómica. Consta de granos de sémola que pueden ir acompañados de huevo, pollo, cordero, verduras o pescado (la receta varía en función del lugar) y condimentados con salsas y especias; y pese a su fama internacional, sigue siendo uno de los manjares preferidos para la alimentación de los propios marroquíes. Pero no sólo de cuscús vive Marruecos, que pese a la gran oferta, variedades y alteraciones de sus recetas, puede alardear de diversos platos sumamente recomendables. El primero de ellos es una sopa, la Harira, consistente en un guiso que se consume a diario durante el ayuno del Ramadán y suele presentarse junto a un puñado de dátiles. Muy habitual es también la pastela, un pastel que aglutina sabores dulces y salados, de hojaldre y relleno de cebolla, carne de pichón (o de pollo), perejil, almendras y canela. Se suele servir antes del primer plato en una comida. Platos más consistentes se componen principalmente de carne, como el tajine (estofado de pollo o cordero), el pollo relleno con almendras y uva, y el archiconocido kebab, que se consume en locales de comida rápida o en los mercadillos de la calle junto a brochetas de diversas carnes, y que suelen ser muy picantes. Para acabar una comida, vale la pena probar el chebakia (o shebbakiyya), una pasta de miel que contiene anís, almendras, sésamo, canela, azafrán y agua de azahar, y que puede servir tanto de postre como para acompañar el té.

…y bebidas típicas

A

la hora de buscar algo líquido que ingerir, debe saberse que en Marruecos hay tres grandes tipos de bebidas. Por un lado está el té, que se bebe constantemente a lo largo del día, y cuyo principal sabor es una mezcolanza muy dulce entre la menta y el té verde, aunque no pocas veces se añaden al brebaje un par de gotas de absenta. Por otro lado, están las bebidas lácteas, entre las que destaca el leben (leche agria con miel o tomillo). Y finalmente, el tercero en discordia es el vino, y es que aunque Marruecos sea un país musulmán, cuenta con una gran variedad y de muy alta calidad. Además, suele beberse mucho café (de sabor muy amargo), zumos y leche de almendras, y los turistas no tendrán problema en tomar una copa de alcohol en cualquiera de los locales autorizados.

Qué comprar

M

arruecos cuenta con un sinfín de suvenires que traerse de vuelta, por lo que no resultará difícil dar con el detalle adecuado, en especial habida cuenta de las comodidades que se le ofrecen al turista para hacerse con ellos. De hecho, un viaje de visita al país cuenta entre sus paradas obligatorias con un paseo por alguno de los zocos de los cascos antiguos de las ciudades. Ahí, numerosos vendedores compiten en precio por lo que lo primero que salta a la vista es la economicidad de su oferta. Y pese a ello, aún hay margen para el regateo, puesto que en no pocas ocasiones se puede conseguir pagar tan sólo un tercio del importe señalado. Una ganga, en definitiva, que puede traducirse en la compra de:
  • Artesanías marroquís de gran belleza, como alfombras de diseño maravilloso, pufs, lámparas o cachimbas
  • Detalles más pequeños: productos de cuero, babuchas, teteras, chilabas y otras prendas de vestir
  • Joyas…
Son sólo algunos ejemplos de la interesante artesanía de que dispone el lugar. Cabe recordar que si no es posible acceder a un zoco, los aeropuertos marroquís también disponen de tiendas (aparte de las Duty-Free) en las que encontrar productos similares, por lo que en caso de apuro, siempre se puede esperar hasta el último momento a costa de pagar más.

Moneda

Dirham marroquíD

esde que se volviera a imponer a principios de los 60, la moneda actual de Marruecos es el Dirham, y hay que estar atentos con ella antes de subirse al avión, puesto que conviene llevar dinero suelto desde el principio, y al menos en España lo normal es que los bancos tarden unos días en obtener las divisas correspondientes. A día de hoy, 1 Dirham equivale a 9 céntimos de Euro.


Actualizado ( Sábado, 22 de Octubre de 2011 11:03 )
 

Nube de etiquetas

aeropuerto  almuerzo  alojamiento  antes  atenas  cena  circuito  ciudad  desayuno  destino  días  entre  estambul  grecia  hotel  hoteles  itinerario  llegada  lugar  museo  noche  origen  parte  país  persona  salida  seguro  también  tiempo  traslado  viajes  visita  vuelo 
Más información