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06 Abr
2010

Los períodos de Egipto - El imperio Antiguo

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Entre los períodos de esplendor de la cultura egipcia se intercalan épocas conocidas como períodos intermedios y que se sitúan entre el Imperio Antiguo, el Imperio Medio y el Imperio Nuevo. El Imperio Antiguo comprende de la dinastía III a la VIII, entre el 2.686 a C. y el 2.160 a C., y se la considera como la primera edad de oro en la cultura egipcia, caracterizado por la estabilidad social y política, y el alto nivel del arte egipcio.

El Impero Antiguo no solo alcanza un importante desarrollo en las construcciones reales, si no que se han encontrado numerosas estatuas en piedra y trabajos en madera de gran calidad. Se establece un sistema de escritura que se encuentra en las tumbas, estelas y otros objetos. En esta época, los artesanos y escribas tuvieron una gran relevancia .

De las dos primeras dinastías, así como de la III y la IV, no conocemos la historia en profundidad, tan sólo a través de sus manifestaciones artísticas y de las inscripciones en ellas encontradas.

Pirámide escalonada de Saqqara

Pirámide escalonada de Saqqara

  • La dinastía III

A ella pertenecieron reyes que procedían de Menfis. Parece ser que el primer rey fue Sanajt – Nebka quién estableció la regularidad de los censos, realizándose cada dos años.

Su sucesor Dyesert (Zoser) ha pasado a la historia por su complejo funerario de Saqqara, donde se encuentra la pirámide escalonada que dirigió el arquitecto real Imhotep; la primera pirámide en la cultura egipcia

No se han encontrado vestigios de los otros reyes que compongan la dinastía III, por lo que no parecen importantes sus reinados. A partir de Dyesert, sus sucesores utilizaron también pirámides para sus enterramientos.

Es en esta dinastía donde se asocia el Sol con el rey, que tras su muerte subirá al cielo para unirse con él.

  • La dinastía IV

En la dinastía IV los reyes modifican su protocolo real añadiendo a los nombres que poseían “Sa Re”, un nuevo título que significa hijo del Sol; el arte y la arquitectura monumental alcanzan gran esplendor debido a la rica decoración de las mastabas y las pirámides. Es en esta dinastía donde se construyeron las tres grandes pirámides de Queops, Kefren y Miquerinos en la llanura de Gizeh.

No se sabe con certeza los reyes que vivieron en esta dinastía, las referencias nos llegan a traves de la Aigyptíaka (Historia de Egipto) escrita por Manetón, historiador que vivió en la XX dinastía, quien habla de ocho reyes, aunque en los monumentos se han encontrado solo seis: Esnofru, Queops, Didufri, Kefrén, Miquerinos y Shepseskaf.

Esnofru fue el primer soberano de la dinastía, y se le atribuyen tres pirámides, una en Meidum y dos en Dahshur. Sabemos de él por la construcción de algunas embarcaciones, expediciones militares. Al parecer, fue un buen soberano condescendiente con sus súbditos

Pirámide y Esfinge

Pirámide y Esfinge

Quéops (Jufu) sucedió a Esnofru en el trono, tuvo una importante descendencia debido al elevado número de esposas, mandó construir la primera y mayor de las tres pirámides de Gizeh y salvo este monumento funerario solo se conserva de él una pequeña estatuilla.

Didufri (Radyedef) fue el sucesor de Quéops y su pirámide se construyó en Abu Rawash.

Kefren (Jafre), sucedió a Didufri, y de su reinado se conservan muchas estatuas reales y grandes obras monumentales, como su monumento funerario en Gizeh, la segunda en tamaño de las tres pirámides. También se le atribuye la construcción de la Esfinge.

Miquerinos (Menkaure) fue el penúltimo rey de la dinastía, su pirámide es la más pequeña de las tres pirámides de Gizeh y no se tiene constancia de lo acaecido en su reinado.

Shepseskaf el último de la dinastía, al contrario que sus predecesores mandó construir una sencilla mastaba para su tumba.

  • La dinastía V

Se caracteriza por la construcción de santuarios dedicados al culto solar. Los monarcas rinden culto al Sol y lo asocian a su persona. Estos santuarios se ubicaron en Abu Gorab localidad situada entre Gizeh y Abusir; con el final de la dinastía también desaparecen eétos.

Nueve son los monarcas que la componen: Userkaf, Sahure, Neferirkare Izi, Shepseskare Ini, Neferefre, Neuserre Izi, Menkauhor Akauhor, Dyedkare Izezi y Unas. Casi todos mandaron construir sus monumentos funerarios en Abusir, aunque tres de ellos (Userkaf, Dyerkari Izezi y Unas) lo hicieron en Saqqara.

Los cargos importantes los ejercían miembros de la realeza hasta el reinado de Dyedkare Izezi, cuando la administración adquiere protagonismo y los altos cargos de los funcionarios atesoran riquezas para construirse sus moradas para la eternidad, como la mastaba de Ptahhotep o Ti en Saqqara

Unas, que fue el último rey, tiene un complejo funerario de gran interés porque en las paredes de su pirámide se grabaron los textos religiosos más antiguos que se conocen, los llamados “textos de las pirámides”, que son una serie de rituales funerarios y fórmulas destinadas a asegurar la resurrección del faraón y su protección en el más allá, cerca de su padre el dios Re.


  • La dinastía VI

Nos llega de manera confusa, y parece ser que el cambio de dinastía se produce debido al excesivo gasto en los grandes monumentos y a la hambruna como consecuencia de la severa sequía por la disminución drástica de las lluvias que evitó las inundaciones del Nilo. No se tiene la certeza de los monarcas que la componen. Siempre según Manetón, procedían de Menfis y fija en seis los reyes de la dinastía.

Teti fue su fundador, casado con Iput, que posiblemente era hija de Unas (V dinastía)

Pepi I es conocido gracias a los textos biográficos que dejaron alguno de sus altos funcionarios; se sabe que en sus campañas militares llegó hasta Ebla en el norte de Siria, y a Nubia, al sur de Egipto

A Pepi I le sucede Merenra I y a éste Pepi II.

Mastaba de Mereuka

Mastaba de Mereuka

Pepi II llegó a reinar durante 94 años. En su largo reinado se producen importantes cambios políticos y económicos y en la administración. El poder real se debilita a favor de los gobernadores provinciales o comarcas.

A Pepi II le sucede Merenra II, y a éste la reina Neithiqerty (Nitocris) de quien se dice que fué la primera reina del antiguo Egipto y la primera mujer gobernante del mundo.

En esta dinastía nos ha llegado gran información de la vida cotidiana egipcia por las inscripciones de las tumbas privadas que dejan ver los oficios, flora, fauna y trabajos, así como los relatos biográficos que los altos funcionarios grabaron en las paredes de sus mastabas, como la mastaba de Mereruka.

  • Las dinastías VII y VIII son las dos ultimas dinastías de la primera edad de oro egipcia y la información es casi inexistente.


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